Laram Art.
Mi nombre es Laura y éste es mi espacio creativo �
Suerte.
Si el sueño sueña con nosotros
Y la luz ilumina desde que existes
Y la belleza es única de tu rostro
Y la lujuria se desnuda cuando te vistes
Si el vacío es un suspiro entre tu pecho
Si el dolor es un átomo en tus lágrimas
Si las horas son estrellas en tu cielo
Si tus abrazos son supremas dádivas
¿Cómo te llamo? ¿Dulzura, amor, vida?
¿Cómo te imploro ¿Vida, amor, esperanza?
¿Cómo apareces? ¿Visión, humor, risa?
¿Cómo es que me llamo? ¿Dolor, muerte?
¿A quién imploro? ¿A Dios, a la venganza?
¿Cómo es que me amas? ¿Pasión, suerte?
El mundo no fue siempre un lugar armónico. En tiempos pasados, el sol y la tierra, que alguna vez fueron uno solo, decidieron separarse debido a sus constantes discusiones. Sin embargo, ambos seguían sintiendo un amor incondicional que unía sus centros, por lo que el sol decidió dejar caer una gota de sí, y la tierra permitió que esta gota llegara a lo más profundo de ella y se uniera a su lava. Tal encuentro tuvo la fuerza suficiente para que el fuego quisiera volver al cielo, y de esta manera surgieron los volcanes.
La paz reinó por un tiempo, pero los mortales vivían temerosos de la próxima erupción, y entonces aquel volcán, consciente de sí, le dio forma humana a su lava luminosa y dorada, y nació un hombre capaz de manejar la luz y el conocimiento, pero también el calor y la estabilidad.
Cada día, ese hombre, venerado por los mortales, se preguntaba por qué tenía que servir a lo terrenal si él quería ser un astro como su padre. Entonces Dios le habló y le mostró que su camino, si bien doloroso, escondía la divinidad y la grandeza de saberse un caminante justo entre los mortales, y le dio un nombre para que encontrara en él el consuelo de ser llamado.
Pero aquel nombre no fue un sonido simple ni una palabra pasajera, sino una canción de amor y una promesa de eternidad.
Dios le dijo que no había sido creado para huir a la bóveda celeste o para buscar ser una estrella más, sino para sostener la luz en la tierra, para caminar donde otros temen arder y para recordar a los hombres que el fuego que destruye también es el fuego que calienta.
Entonces comprendió que no era menos por no ser una esfera de fuego en el espacio: era equilibrio, una fuerza que no se impone, sino que permanece.
Y fue así como, al escuchar su nombre por primera vez, el fuego en su interior dejó de ser una urgencia por morir y se convirtió en una verdad.
—Sebastián —dijo Dios—, porque has sido formado para resistir, para sostener y para no retroceder ante el fuego que te habita.
(Continúa)
Misterio envuelto en un enigma.
Desde que te conozco me sentí fascinada con tus ojos
La manera extraña en que tienes todo tipo de formas aunque parezcas una sola cosa
Con tanta fuerza de estar vivo que parece que lloras
Con un escuadrón militar armado con letras
Eres un cubo rubik con infinitas caras
Y a veces me pregunto si llegaré a conocer la verdadera
Me tienes entre tus manos como una muñequita
Bailo entre tus dedos y a veces te lastimo con mis ángulos
Y lloro pequeñas lágrimas de porcelana que te trazan el camino hasta mi alma
Que a diferencia de la tuya tiene un mecanismo simple
Hecho para ser violentado
Elaborado justo del tamaño de tu huella de gato
Pensado para que me leas hasta que algún día te resulte muy tonta
Sé que llegará ese día
Tú seguirás siendo el misterio envuelto en un enigma
Yo seré una frasecita de muerte con su punto final.
Te recuerdo no sólo en los cielos azules
Estás presente en todo cuanto soy
Ahora, en mi retorno a la tristeza
Me das la mano entre canciones
Que sin conocerte hablan de ti
Acaricias mis mejillas entre lágrimas
Con tu valiente fuego de caballero
Con tus marcas de un dolor que no entiendo
Con esa manera de cerrar los ojos
Cuando la vida es demasiado dura
Llega a mí tu mensaje, el pálpito de tu alma
Atormentada de razón, con los monstruos de la cultura
Y siento que estamos atrapados en este espejo
Que no termina de reflejar a ninguno de los dos
Tomamos una forma extraña
Somos una masa de sangre, letra y electricidad
Dios acabó por moldearnos gatos
Quizá por que torcimos la flecha del destino
O quizá nos regaló nuestro final feliz
Retorno a la montaña.
El horizonte muere en colores indivisibles
Una misma tonalidad cuando nos hacemos presas
Y un mar de luces cuando somos cazadores
Así la mar celeste del firmamento desafía la gravedad
Y nosotros desafiamos la muerte
Mientras en el limbo de las posibilidades
Bailamos en pareja con el destino
Y brota miel y fruta del río
Y la granada tiñe de rojo el eterno fluir
Mientras el ruido se hace sordo con el desgaste
De verlo todo siempre y nunca observar nada
Acaba la temporada de fruta
De nuevo somos grises entre edificios
Y somos presas de otras presas
Hasta que regresamos al agua.
Navidad.
Me susurró el viento de diciembre
Que sonreíste desde el alma
Cómo me apena no verte
Derretir la noche helada
Miro a mi alrededor
Veo la comida y la gente
Escucho los villancicos
Y pienso en cómo quererte
Quererte más, llenarte de dicha
Demostrarte que por ti puedo
Que traspaso cualquier tormenta
Con tal de besarte de nuevo
Déjame compartir nochebuena
Con el esqueleto de tu presencia
Déjame soñar que algún día
Nos sentaremos en la misma mesa
Que la distancia será irrisoria
Que estaremos más unidos
Que renunciaría a los regalos
Sí es que puedo estar contigo.
Gatito bello
Mi bola de pelos y de palabras
Los pasos que sigo
La boca que beso
Los oídos a los que hablo
La piel que amo verse estremecer
El cabello que amo tocar
Los ojos que siempre quiero mirar
Cada día encuentro menos palabras y más sentimientos que ofrecerte
Hay cosas que ya las palabras no alcanzan a abarcar
El universo de belleza que te rodea no puede ser igualado por nada que no sea divino
En tus ojos particulares he encontrado una forma de sentir el mundo que me arrulla cuando tengo dudas
Son tus manos firmes las que me toman cuando no sé a dónde ir
Y por más que quisiera expresarte en unas cuantas líneas sin prosa ni gracia cuánto te amo
La realidad es que tú habitas en ese rincón del alma del que uno no es consciente sino cuando sueña
Por que a eso te pareces, a un fragmento de fantasía inspiradora, y de paso, de infinito.
Un gris infinito, pardo
Recubre la atmósfera donde camina
A cuatro patas mi gato-hombre
Con los ojos cerrados al infinito
Se respira un aire corrosivo
Se va hasta los pulmones la ausencia
Y se hace con la forma de la gente
En su sórdido ruido y su aura
Te escapas como un suspiro somnoliento
Y te vuelves un fragmento que irrumpe mi día
Yo te distingo entre tanto gris
Resplandeciente trozo de paraíso.
Existes en cada mañana
Como una estrella más brillante que el sol
Tu luz no es cegadora pues te veo claramente
Es más una caricia a la vista que salta
Y regocija cada rincón del alma
Con una calidez que lleva a la serenidad
Y al impacto de entender la humanidad que recepta la luz
La piel que siente el universo en cada corpúsculo
El amor que invade la extensión total del ser
Eso eres tú: un disparo de vida inyectado a mi espíritu
Una forma de entender los misterios
De dar sentido a la existencia
De dormir en paz con el mundo
Así que no temas si te acechan los fantasmas
No hay espectro que sea más grande que tu aurora
No hay mal que supere tu bondad transformadora
No hay manera de quebrantar tu magnificencia
Por que iluminas cientos de planetas
Tienes tu propio sistema gravitatorio
Una fuerza que hasta tú mismo desconoces
Que permite, que guía, que ama
Y que no va a parecer ante ningún tormento
Shine on, you crazy diamond.
¿Qué puedo hacer con mi dolor
Más que convertirlo en poema?
¿Qué puedo hacer con tus manos
Que no me tocan, que no me cenan?
¿Qué puedo hacer con tus ojos
Que no me miran ni me entregan
Con su mírada pacifista
Ni tu sol ni tu tiniebla?
¿Qué puedo hacer con este amor
Que se ha transformado en blasfemia?
¿O con mi pecho que presiente
El final de su novela?
¿Qué puedo hacer con mi llanto
Con mi voz, con esta espera?
¿Qué puedo hacer con mi dolor
Más que convertirlo en poema?
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